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Ideas sobre la situación editorial del norte chileno [Por Daniel Rojas Pachas]


Ideas sobre la situación editorial del norte chileno. Por Daniel Rojas Pachas.


Al pensar el panorama literario del norte, no podemos ignorar el tema editorial y la distancia que media con los grandes centros. En ese sentido hay que ponderar lo que sufre un escritor de estos rincones del mundo al interactuar con las editoriales. A pesar de que la tecnología nos mantiene relativamente cerca, el espejismo de ciertas casas de publicación y sus apuestas por voces nuevas, pasa por un filtro mayor al estético, el comercial. Al final las ofertas son más un servicio de autoedición que te vende su logo y el supuesto prestigio de ingresar a un catálogo que una confianza real por la calidad del escritor. Esto cuando hay respuesta y se recibe un acuso de recepción o incluso una negativa fundamentada que sirva de parámetro, demostrando el valor de un editor o comité especializado, que es en el fondo lo que da vida y diferencia a un sello.


Estas ambiguas condiciones son las que generan escepticismos y aunque publicar es consecuencial a escribir, y una buena obra literaria, cuando tiene algo potente que decir encontrará su cauce. No deja de ser menor considerar el tema editorial en toda provincia o suma de provincias como es el caso de Santiago, Buenos Aires o DF. En cuanto a la situación específica del norte, aunque muchos sigan esperando la llegada de una sucursal o cazatalentos de Alfaguara, Anagrama o Planeta, no es menos cierto que si aquel que desea ver su obra editada, no se mueve y suda, nunca verá concretada tal realidad.


Claro que la aparición de sellos independientes, cartoneras, ediciones digitales y distribuidoras que difunden en espacios alternativos a las colosales ferias y en lo posible con políticas distintas a la cámara del libro, procurando la llegada a otros receptores o la edificación de los mismos revela un síntoma de apertura y exploración; creo que el paso a realizar con mayor ímpetu desde Arica hasta Serena, es saltarnos los cortes que impone el desierto y las quebradas y no estar de espaldas al vecino inmediato, poniendo en juego estas formas variadas de edición y difusión e incluir a los grupos de Perú, Bolivia y Argentina que están en el mismo proceso. Lo cual no implica un ánimo divisionista o fundacional de un nuevo estado dentro de la configuración que tiene Chile, sino un enriquecimiento lógico del acervo de esta zona dadas sus condiciones geográficas y generar así, un aporte al diálogo literario y (re)escritura del canon productivo del libro en el país.



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