Header Ads

Poemas de Severo Sarduy




I
BIG BANG


Las galaxias parecen alejarse unas de otras a velocidades considerables.
Las más lejanas huyen con la aceleración de doscientos
treinta mil kilómetros por segundo, próxima a la de la luz.
El universo se hincha.
Asistimos al resultado de una gigantesca explosión.

I
BIG BANG

Les galaxies semblent s’éloigner les unes des autres à des vitesses considérables.
Les plus lointaines fuient à l’allure de deux cent trente mille kilomètres
á la seconde, qui avoisine celle de la lumière.
L’univers s’enfle.
Nous assistons aux suites d’une gigantesque explosion.


II
BIG BANG


Conociendo la distancia que separa las galaxias y la rapidez
con que se alejan unas de otras, podemos, a través de cálculos, ir
atrás en el tiempo, hasta principios de la expansión. De allí que los
partidarios de la teoría del big bang concluyan que el nacimiento del
universo se produjo hace diez billones de años. « La evolución del
mundo puede compararse con un grandioso fuego artificial cuyos
últimos cohetes acaban de apagarse : quedan algunos residuos incandescentes,
cenizas y humo. En las brasas más frías se extinguen soles.
» (Lemaitre).

II
BIG BANG

Connaissant la distance qui sépare les galaxies, et la vitesse avec
laquelle elles s’éloignent les unes des autres, nous pouvons remonter dans le
temps par le calcul, jusqu’au début de l’expansion. Les partisans de la théorie
du big-bang concluent que la naissance de l’univers s’est produite il y a dix
milliards d’années. « L’évolution du monde peut se comparer à un grandiose
feu d’artifce dont les dernières fusées viennent seulement de s’éteindre : il en
reste quelques résidus incandescents, des cendres et de la fumée. Debout sur un
tison plus froid que les autres, nous assistons à la lente extinction des soleils.
» (Lemaître).


III
ISOMORFIA


El astrónomo americano Allan R. Sandage reveló, en el congreso
de astrofísica que se desarrolla actualmente en Texas, que en
junio de 1966 los astrónomos de Monte Palomar habían sido testigos
de la más gigantesca de las explosiones de un objeto celeste jamás
observada por el hombre. El objeto celeste de que se trata es un

quasar que lleva el número 3C 446. Los quasars, descubiertos en
1963, pueden ser astros jóvenes, extremadamente lejanos — varios
billones de años-luz — y muy luminosos. La explosión observada,
que multiplicó por veinte la luminosidad del quasar 3C 446 pudo
haberse producido hace algunos billones de años, tal vez poco
después de la explosión inicial que, según la teoría del profesor
Sandage, dio nacimiento al universo.

De la lucerna manchada, alta — contra los cristales el golpe de la arena —, la luz cae, cono mostaza. La sombra del tubo de la ducha en la pared rosada. En los baños del Hotel de la Confianza apareces, aguador desnudo.

(Afuera : sandalias arrastradas sobre el suelo cubierto de aserrín, la radio marroquí, y más lejos —jinetes que borra el resplandor naranja —, cascos, turbantes que se deshacen al viento.)

Rompes contra el suelo los cantarillos de agua podrida, te sacas el sexo, hueles a oliva, te aprietas el glande, lo marcan tus dedos manchados de azafrán, de tintura púrpura. La leche en la pared: punto denso, signo blanco que se dilata. Un silencio. Una risa.

Te pones la chilaba.
Yo, el impermeable.

(Afuera : el audio de la película : « Mañana, al alba, César atacará
Alesia », y más lejos, el parpadeo del neón — « Luxor » —, el metro.)


IV

HUECO NEGRO


Tradicionalmente, la deformación del espacio alrededor de
un cuerpo masivo se compara con la de una membrana de caucho
horizontal bajo el peso de una bola. Cuando un derrumbe gravitacional
se produce, asistimos al nacimiento de un verdadero hueco en
el espacio-tiempo, hueco que devora totalmente la materia del objeto.
Es la geometría misma del espacio-tiempo lo que, en una cierta
zona, se ve arrastrado por el derrumbe. Toda materia, todo ray o
proyectado a partir de esa zona, es capturado irreversiblemente y no
puede escapar. De modo que, del objeto derrumbado no puede llegarnos
ninguna señal. Un fotón que tratara de emerger de él se
encontraría en la situación de un niño tratando de subir a la carrera
una escalera mecánica que bajara a gran velocidad. La velocidad del
fotón hacia el exterior será siempre inferior a la de la implosión : la
luz quedará irremediablemente atrapada. Queda pues explicado por
qué a esos objetos celestes que han llegado a fases extremas de su
derrumbe gravitacional se ha llamado « huecos negros ».


Arena aspirada en las aristas : los objetos van perdiendo sus bordes, redondeando sus ángulos, piedras gastadas.

El polvo que los vacía traza las diagonales del cubo, desaparece en el centro hueco.

De las paredes se desprende la cal roja suelo, fibras de madera ; el tapiz, se desteje.

Colores roídos. Poros. Superficies que el iris devora.

Planos cerrándose. Vertientes blanqueadas.

El rumor de la erosión me duerme.





No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.