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Semblanzas profundas: Rodrigo Ramos Bañados.






Rodrigo Ramos Bañados, nació en Antofagasta, el año 1976, de profesión periodista, cultiva la narrativa tanto en el relato breve (Geisha, Calle mutilación) como en la novela (Alto Hospicio desde fines del 2006 hasta mayo del 2008)

Durante su trayectoria, ha sido becario del Fondo del Libro y la Lectura, año 1999 y ha publicado cuentos en la desaparecida Revista Sabella del Mercurio de Antofagasta (año 2000), además de participar en el proyecto Microhistoria, historias de Micro (2003) que realizó la Universidad de Antofagasta, con fondos del Consejo del Libro.

En lo netamente periodístico, su trabajó se plasmó en los diarios de la ciudad de Iquique, El Nortino y El Mango. Actualmente trabaja en El Mercurio de Antofagasta, como redactor en el área cultura y juega un destacado rol divulgativo en el norte grande, a través de sus entrevistas y notas en Escritores provincianos, un magazine en línea que va desgranando parte del acontecer literario y patrimonio cultural de su ciudad a la vez que sirve de ventana para el contacto con otros escritores de las zonas nortinas, más apartadas del centro.

Entre sus proyectos, encontramos también el weblog Hepatítico, espacio de reflexiones sin tapujos o pelos en la lengua, en la cual hace mofa de manera bastante ácida y dinámica del acontecer, la cultura pop, farándula carnívora, fauna política, astros del deporte, cine de género y el periodismo amarillista, todo bajo el nick Bellaco.

En este mismo ámbito, el de las publicaciones en línea, sólo que en una vertiente más ambiciosa, la del relato largo (novela) que exige constancia y dedicación. Ramos Bañados crea el proyecto Alto Hospicio, una novela en línea que el mismo denomina, bocetos de novela o novela sin editar o protonovela, la cual nutre, con su conocimiento y experiencia en la crónica y el manejo de nuevas tecnologías en el formato de publicación y difusión, de forma más específica, el manejo del blog, vinculado íntimamente este, con el diseño del texto, la forma de estructurar la entrega del contenido y dar plasticidad y cuerpo a lo enunciado, pues en lugar de capítulos, nos topamos con posts del protagonista, un dudoso redactor plagado de fetiches y actitudes que lo vinculan de cerca al tétrico panorama de las masacres ocurridas en el norte y que conmovieron a todo el país. Este, nos deja su testimonio por medio de sesiones que van dando curso a la historia a través de esporádicos arribos a diversos cybercafes, una refrescante alternativa y recorrido por el gastado género epistolar. Ya que uno puede apreciar de manera más directa y genuina, las fechas y horas del testimonio que hace el personaje-escritor, lo cual da otra dimensión a la relación lector-obra, uno palpa de cerca el proceso escritural, llegando incluso, debido a las facilidades del formato de blog, a poder comentar de forma instantánea lo que se esta haciendo y lograr interesantes efectos metatextuales por medio de los hipervínculos.

Es una aproximación bastante particular a la autoconciencia que muchos autores propugnan. El poder dejar de manifiesto la tarea creativa, como parte de lo que se esta contando. Es así que, las medias horas o quince minutos que el personaje vive en recintos comerciales con conexión a Internet, comunes en cualquier ciudad del continente, incluso en los pueblos más pequeños o esas fragmentadas incursiones a verdaderos antros de sordidez, plagados de voyeristas, pornógrafos de todo calibre y equipos anclados al suelo con cadenas, como cuartos de tortura, se materializan como historia, en breves comentarios, digresiones o descripciones sobre Alto hospicio, Iquique o la cárcel de Acha en Arica, parada final de Galleguillos, el supuesto asesino.

Antes del desenlace que todos conocemos, la captura y encarcelamiento, Ramos Bañados se las ingenia para mezclar realidad y ficción, dejando abierta la sutil frontera que nos llena de dudas y lleva a indagar antiguos reportes, a fin de verificar la agenda, pasado y desarrollo de los eventos a la luz de la mente, voz e intimidad que el va prefigurando para este asesino.

Los giros espacio tiempo, los marcan el desarrollo de los hechos en el presente, algunos flashbacks, testimonios y voces que se cruzan. La tónica a descubrir en cambio, se gesta por medio de encuentros casuales con prostitutas, mucho recorrido en taxi, presencia constante de la prensa y radio, vagabundeos nocturnos y una gran suma de rápidos fotogramas y tras píes que muestran la cara oculta de la pulcritud y estabilidad mental del chileno promedio, ese que prefiere vivir con los ojos cerrados, víctima de su represión y prejuicios, ante una sordidez que tal como el cine de David Lynch prueba, se halla más cerca de lo que uno imagina. Quizá, en forma de una misteriosa oreja cercenada en el patio trasero, la cual puede conducir a un burócrata o niñito bien, ante verdaderos monstruos o mundos aberrantes propios del cine gore o clase Z, algo así como Frank Booth y su sequito (Dennis Hopper en Blue Velvet)

Lo interesante de la labor novelística de Ramos Bañados, es que no queda en lo meramente anecdótico, su documentación sobre el psicópata de esa olvidada localidad de nuestro país, su propia experiencia como periodista y su agudeza para vincular elementos dispersos de la cultura, cine, política, amarillismo, experiencias de la calle, mitos urbanos, simple imaginación y fijaciones propias del ser humano en su más desnuda esencia, van generando dimensiones yuxtapuestas que enriquecen el relato, se cohesionan lugares, fechas, personajes reales y referencias a otros géneros, en una interdiscursivad bastante sugerente. En su espectro de creación, se suceden inquietantes nombres como Chikatilo o el carnicero Rostov, Luís Alfredo Garavito, Ted Bundy, Charles Manson, David Berkowitz o El hijo de Sam todos asesinos seriales que van emanando en las conversaciones y parangones con sus pastiches cinematográficos, Hannibal Lecter por ejemplo. La atmósfera, mucho descampado y garito, motel y carretera, es propio del género negro, la crónica policial y la ultraviolencia a lo Alex de Large, protagonista de la Naranja Mecánica de Anthony Burgess llevada a la pantalla grande por de Kubrick. Otra referencia obligada es Travis Bickle interpretado por DeNiro en Taxi Driver de Scorsese film del año 76 que inspiró un intento de homicidio contra el presidente Reagan además de la literatura hiperrealista de los últimos cincuenta años, heredera del beat. Esta ha privilegiado lo sórdido, escatológico y mundano, algunos nombres son Brett Easton Ellis, creador del yuppie asesino, fanático de la música de los ochenta, Patrick Bateman así como las creaciones de Barry Giford, Bobby Peru y Perdita Durango, llevados a la pantalla primero por Lynch en Wild at Hearth, cinta inspirada en las aventuras de Sailor y Lula y luego por Álex de la Iglesia.

No hay que olvidar claro, los paisajes propios del desierto y la urbe asentada en sus faldas, con un lenguaje coloquial y un formato que resulta atractivo y atrayente para el lector, Alto Hospicio, sin duda, es una novela desarrollada como apuesta total y prueba como nuevos formatos pueden vincularse sin perjuicio de la novela en papel. La simbiosis es provechosa y fértil para el autor y su público, al punto de traspasar la pantalla así lo demuestra la oferta de la editorial Quimantú de Santiago de publicar a fin de año, la primera parte de la así llamada, protonovela sobre el psicópata.

El texto, asegura en la web el autor, será publicado tal cual aparece en la web, respetando el formato blog, añadiendo incluso los comentarios.

Ramos Bañados demuestra de forma eficaz, que capacidad narrativa y formulas innovadoras de publicación y difusión, las cuales están abiertos al público ya sea para mostrar su arte o comentar, pueden complementarse produciendo interesantes resultados que a la larga, en virtud de su calidad y perseverancia, en este caso más de año y medio de publicación ininterrumpida, dan frutos innegables.

Autor: Daniel Rojas Pachas.
Publicado en: cinosargo.cl.kz

Muestra de algunos cuentos de Rodrigo Ramos Bañados.

Calle Mutilación

El capullo flota sobre un charco de sangre. Es mi obra. Antes me besó. Un beso con quien sea a ésa hora de la madrugada puede resultar dulce. Besar a tu violador es como el silicio. Dijo que me quería. Estaba borracho. También me insultó y trató de agredirme. Un escupitajo me derrotó. Con esa cara de idiota deformada por el alcohol contempló inmóvil mi tristeza y deterioro. Pude asfixiarlo por esa madrugada de marzo cuando borracho y cerca del mismo bar me violó. Al principio fue tierno. Le creí. Después me arrastró a patadas por el suelo. Hace algunos minutos le arranqué su miserable sexo y la sangre fluye, caliente. Ojalá sobreviva.

Geisha

Antofagasta está arrinconada por cerros pelados pero subterráneamente ricos en piedras que se cotizan en Londres. El agua de Antofagasta tiene arsénico; el aire plomo y la radiación solar es alta. En Antofagasta los tumores crecen rápido como las cucarachas. Por esto: no vaya ni viva en Antofagasta. En Antofagasta probé sesos de geisha: aquellas finas cantoras de rostro blanco como la nieve de la costa occidental de la Isla de Formosa. Como Komako, según el "País de Nieve", del escritor Yasunari Kawabata, mi geisha era una excelsa intérprete del Samisen -instrumento de cuerdas-, mejor animadora de fiestas en posadas con tinas inundadas por tibias aguas termales. Mi geisha de larga y delicada nariz, luminosos ojos y piel lozana como damasco, cometió el error de amarme. Como estábamos en Antofagasta, y no en Japón, la dejé por una puta barata. (Yasunari Kawabata, llevó su vida entre la escritura y la soledad. Kawabata se suicidó a los setenta y dos años, en el ahogo seco de una llave abierta de gas).

Link a la web de Alto Hospicio.
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