Header Ads

Semblanzas Profundas: José Morales Salazar



José morales Salazar, nació el 8 de Agosto de 1935 en la oficina salitrera «Valparaiso», al interior de Antofagasta. Se tituló de profesor primario en la Escuela Normal de esa ciudad, y más tarde de profesor de Estado en Castellano en la ex sede Arica de la Universidad de Chile. Ha desarrollado su labor de escritor, poeta y ensayista con una fuerte ligazón hacia el paisaje y hombre del Norte grande de nuestro país.

Hay que destacar además, en torno a su relación con la ciudad de Arica, los años y obras que ha legado, producto de su quehacer pedagógico en Liceos municipales como el Octavio Palma Pérez y embebido de una férrea pasión literaria, el rol primario que ha desempeñado a la hora de dar existencia e integrar activo, talleres que han afianzado promisoriamente las letras locales. Tal es el caso de Altamarea, SEA (Sociedad de escritores de Arica), que posteriormente sería la filial regional de SECH en la cual fungió como socio epónimo, junto a los destacados escritores Raquel Pino Parraguez, Iris Fernández Ángel y Nelson Gómez León.

En años recientes, dentro de la dinámica de grupos literarios y publicaciones colectivas, lo encontramos a la cabeza de Rapsodas Fundacionales, club social y cultural, el cual preside junto a Luís Araya Novoa, Anna Labbe y Sylvia Córdova, esta agrupación, abierta a la comunidad, opera activamente en pro del quehacer cultural y artístico de la zona, edita libros bajo su sello homónimo, entre los cuales destacan los del propio autor "Leyendas del Norte de Chile" : Opúsculos separados que contienen en prosa y en verso, leyendas y tradiciones de la zona: "La Tirana del Tamarugal", "El tesoro del Payachata", "La fuente de Jurasi", "La fuente de Mamiña". "La novia de Azapa", "La viuda del campamento", hay que destacar también, su eximio manual de ortografía para todos los niveles de educación, que va por la cuarta edición, "Toda la ortografía" y el "Fabulario para tiempos en aflicción". Conjunto de 31 fabulas que recoge la estructura de Samaniego, La Fontaine pero abocándose a temas de actualidad.

No podemos omitir, en los logros del taller que el poeta Morales preside, la edición y difusión de los títulos de otros socios como Malicia de Carlos Morales Fredes, La Pastorcita de Ticnámar y otros cuentos de Sylvia Córdova y la obra "Como decíamos ayer" de Ana Labbé Gonzáles entre otros. Lo cual indefectible nos lleva a La Lira nortina, foja que antologa la poesía, ensayo y cuento de los distintos miembros de la asociación literaria, acoge a autores locales y genera números especiales de un escritor, a modo de semblanza.

Dentro de este recorrido por la trayectoria de Morales Salazar, su propia voz, testimonial destaca haber ejercido su magisterio, afincado en oficinas salitreras, pueblos y villorrios desérticos. Por tal motivo, los escritos que ha dado a conocer, muestran el sello inconfundible del mundo pampino. En efecto, su obra es una visión amplia, y profunda del mundo nativo, su cosmovisión, leyendas y tipos humanos.

En poesía su obra ha sido presentada a través de antologías, revistas y prensa especializada. Destacando en el campo del verso su «Romancero Andino», conjunto de poemas épico-líricos que busca mantener vigente el antiquísimo «romance», iniciado par los juglares durante el medioevo español, y llevado a cuotas de genialidad por el culterano Góngora, el prodigio de la generación del 27, Federico García Lorca y en nuestras latitudes, por el recordado poeta Oscar Castro.

Siguiendo su línea, descubrimos dentro del campo narrativo, como José Morales ha abordado las problemáticas existencias, mundos míticos y tribulaciones diarias con versatilidad, así lo demuestran sus numerosos cuentos y artículos costumbristas, entre los cuales se destacan las selecciones «Pachamama» y «Comarca del Sol» (coautoria con Claudia Castro Morales) y Fabulario en tiempos de desesperación, merecedor de la beca de creación literaria, correspondiente a los fondos nacionales para el fomento del libro año 2006.

La figura de José Morales dentro del mapa literario del norte grande y por ende del país, se torna ineludible y paradigmática, a la hora de revisar toda la vertiente lárica y fundacional, sin dejar en el tintero, su rol de educador, promotor y difusor incansable de sus pares.

Autor: Daniel Rojas Pachas

Muestra de la obra de José Morales.

SONETO A LAS TORCAZAS CORDILLERANAS

Los abuelos aymaras contando cordillera
refieren de los vientos de afanes artesanos.
Que tienen estos, juran, virtud picapedrera
Y que les brota vivo el arte de sus manos.
Al alba van los vientos arriba a la cantera
por la Jornada azul de la piedra y sus arcanos
para esculpir torcazas que siembren primavera
por la roca, la lluvia y labriegos comarcanos.
Son estas avecillas la piedra palpitante,
el viento trovador, la montaña itinerante
que bajan de los riscos hacia el verdor en miel.
En su plumaje fulgen crepúsculos puneños,
sus flautas son salmodias de ríos quebradeños.
Buscan la paz del verso para anidar en el.


LAS RONDAS ANDINAS

Esos niños del corro moreno,
los del Ande de azul comarcano,
traerán su ilusión hasta el llano
cuando bajen los ríos de enero.
Vendrá el niño cantor de Charagua,
cuya voz es afluente del viento,
y ha de hacerse poema su aliento
cuando llegue el pastor de Aconcagua.
Con las hijas del Sol de Chiclayo
danzaran los del Lauca nativo,
los zagales de Oruro festivo
harán ronda a una flor de Huancayo.
A la fiesta fecunda de ensueño
las vicuñas vendrán desde el risco
y sabrán que es de miel el aprisco
en el alma del corro puneño.
Desde el lampo de aurora propicia,
que los cóndores bruñen al vuelo,
cual torcaza sedienta de cielo
nacerá la palabra nutricia.
En el cántaro azul de la raza
se unirán los idiomas entonces,
que los niños no tienen mas voces
que su amor, su reír y su danza.
Mas si brotan ortigas matreras
los retoños el gris sufrirán,
y hacia el alto de luz tornaran,
hacia el alto de luz sin fronteras.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.